¿Quién se ha llevado mis pacientes?

"Érase una vez dos dentistas que trabajaban en un barrio, cada uno en su clínica. Todos los días tenían la agenda llena porque llevaban bastante tiempo en el barrio. Los dentistas eran muy felices.

Un buen día la agenda empezó a estar menos llena. Al principio no se preocuparon porque pensaban que sería algo pasajero por la inflación o la época, "ellos estaban allí de toda la vida". Pasó el tiempo y cada vez la agenda se llenaba menos y menos. A pesar de esto no hicieron demasiadas reformas a su clínica y a su forma de actuar con la clientela. Siguieron actuando tal cual habían actuado siempre pensando que la "feroz competencia" se daría un batacazo el día menos pensado y que los clientes se darían cuenta de su error al acudir a la "feroz competencia". Y llegó el día en que ya no se llenaba la agenda casi nada y los dentistas se preguntaron ¿quién se ha llevado a mis pacientes?.

Los dos dentistas estaban desconcertados, no daban crédito, uno de ellos, el más optimista y emprendedor animaba al otro, más anquilosado y conservador, a comenzar a dar un giro a su quehacer de otra forma, parecida a lo que hacía la "feroz competencia", sin embargo, el "dentista anquilosado" le decía que él no se movía de allí, que tenía bien ganada su clientela y que esperaría a que se restableciera la situación. Así, convenció al "emprendedor" que esperase y que confiara que "el mercado pondría a cada uno en su sitio".

Pero la situación no se normalizó y el dentista emprendedor le dijo que él no esperaría a que su clínica se hundiera y que iba a modernizar los métodos y formas de la clínica. El gruñón anquilosado se negó y el emprendedor empezó las reformas en solitario. El mayor problema que tuvo el emprendedor fué que no pudo abarcar todos los aspectos necesarios para acometer la modernización porque estaba solo. Por ello conect&ocute; con una empresa que le ayud&oaute; a hacerlo para que él tuviese tiempo de atender a sus nuevos pacientes. Tras un gran esfuerzo el emprendedor consiguió tener lo mismo de antes e incluso más. Por otro lado, el dentista gruñón inmovilista tuvo que dejar su consulta para ponerse a trabajar con la "feroz competencia". Al principio le fué bien, incluso tenía menos quebraderos de cabeza, pero después la "feroz competencia" se puso cada vez peor y sus jefes le recortaron cada vez más y más sus emolumentos."

La supuesta fábula, más que fábula, es una realidad que se está viviendo en el mundo de la odontología actual y que hace que, efectivamente, haya que cambiar el esquema de actuación que antaño iba tan bien.

El mayor problema que tiene el dentista tradicional "de toda la vida" para modernizar su clínica y adecuarse a los tiempos actuales es que no puede ser el hombre orquesta de su clínica. No puede ser dentista, jefe de personal, director de marketing, informático, diseñador de publicidad, formador de personal, analista económico, reclutador de pacientes, diseñador de paginas web, etc. Cosa de la que si dispone la "feroz competencia". Ante tal reto, no le queda más remedio que, o involucrarse de lleno en el mundo empresarial, para lo cual no todo el mundo está preparado, o delegar esa función en una empresa de apoyo que le resuelva las facetas que no puede abarcar.

Iberia Soluciones es una empresa dedicada a cubrir esa necesidades actuales imprescindibles para mantenerse ante la "feroz competencia". Tanto si necesita un cambio en su clínica o va a acometer un nuevo proyecto, un análisis detallado de la situación del mismo pondrá de manifiesto las posibles carencias de su negocio y por tanto pondrá en marcha una reacción moderna que le hará más competitivo para el momento actual y los que se avecinan.

 
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